Mi historia
He postergado varios años la reconstrucción de esta descripción que hoy con gusto te comparto.
A los 20 años, en medio de una búsqueda personal, me reencontré con mi cuerpo a través del poder del yoga. Este hallazgo despertó en mí un deseo inesperado e imparable de compartirlo mediante la enseñanza.
Esta pasión, fundamental en mi desarrollo personal y espiritual, me llevó con curiosidad al mundo del embarazo y la maternidad.
Tras esa primera formacion en India en 2014 , me formé en yoga prenatal y postparto, yoga nidra, técnicas de respiración, anatomía, meditación…En medio ese largo y rico camino descubrí mi vocación como doula.
El embarazo de Garoé y su nacimiento en casa cumplieron un sueño. Vivir la maternidad en primera persona fue una etapa clave de mi viaje de formación profesional y descubrimiento personal. Representó el inicio de una nueva versión de mí misma, permitiéndome explorar lo que ningún libro puede enseñar: la fuerza creadora de lo femenino, la fuente inagotable del amor incondicional y la capacidad infinita de superación y transformación que solo las mujeres poseemos.
Mi segundo embarazo me impulsó a formarme oficialmente como doula, y en medio de este viaje conocí el dolor como jamás pensé se podía. El corazón de Oihán dejó de latir en mi vientre, y su nacimiento hermoso, seguido de la despedida de su cuerpo, me otorgó el título de madre en duelo. Esto abrió mi mirada un poco más y me trajo firmeza en mi propósito: acompañar a todas las madres, tanto en vida como en muerte, en el incontrolable viaje de la maternidad.
Mi tercer hijo, Nilo, me regaló una experiencia absolutamente transformadora a través de su gestación, su nacimiento fugaz y un posparto huracanado.
Desde las profundidades de mis maternidades, sigo adentrándome apasionadamente en la formación continua para crear espacios donde las mujeres puedan encontrar paz, conexión, danza y meditación a través del yoga.
Gracias de corazón por asomarte a este espacio, si tú quieres, lo expandimos juntas.
Elizabeth
